Hay noticias que ocupan las portadas y otras que pasan casi en silencio. El viernes ocurrió una de esas situaciones. Mientras la atención pública estaba concentrada en el Mundial de Fútbol, la Justicia Federal tomó una decisión que puede alterar el rumbo de una de las investigaciones más incómodas para el Gobierno nacional: la causa por el escándalo de la criptomoneda $LIBRA.
El juez federal Marcelo Martínez de Giorgi resolvió excluir de la causa a los querellantes, es decir, a los inversores que denunciaron haber sido perjudicados tras el colapso del token difundido públicamente por el presidente Javier Milei.
La resolución, que comenzó a trascender durante la mañana del viernes, hizo lugar a un planteo presentado por la defensa de Mauricio Novelli y deja, al menos por ahora, a las presuntas víctimas sin la posibilidad de impulsar medidas de prueba, solicitar diligencias o intervenir activamente en el expediente.
El argumento del magistrado es que quienes invirtieron en $LIBRA lo hicieron en un mercado caracterizado por el alto riesgo y que, en esta etapa del proceso, no corresponde otorgarles el rol de querellantes.
La investigación, sin embargo, no se cierra. Tampoco existe un sobreseimiento para ninguno de los investigados. La causa continúa abierta y seguirá bajo la conducción del Ministerio Público Fiscal. Lo que cambia es quiénes podrán participar activamente en su desarrollo.
Los representantes legales de los damnificados ya adelantaron que apelarán la decisión ante la Cámara Federal. Si ese tribunal revierte la resolución, los querellantes recuperarán su lugar en el expediente. Si la confirma, la fiscalía quedará como único actor con capacidad para impulsar la investigación.
No es un detalle menor. En las causas de fuerte repercusión pública, la figura del querellante suele ser un actor clave para solicitar medidas de prueba, controlar el avance del expediente y mantener el impulso de la investigación cuando el interés público comienza a diluirse.
La coincidencia con la agenda deportiva también resulta llamativa. Mientras los principales medios dedicaban horas de transmisión al Mundial y las redes sociales se inundaban de análisis futbolísticos, una resolución judicial con potencial impacto político quedó relegada a espacios secundarios o directamente fuera de la conversación pública.
No hay elementos para afirmar que existiera una intención deliberada de ocultar la noticia. Pero el efecto es innegable: una decisión que modifica el equilibrio interno de una causa de enorme sensibilidad política terminó eclipsada por el acontecimiento deportivo más importante del planeta.
En definitiva, el expediente $LIBRA sigue abierto. Javier Milei continúa siendo objeto de investigación. No hubo absoluciones ni archivo de la causa. Sin embargo, quienes se presentan como damnificados fueron apartados temporalmente del proceso y ahora deberán esperar que la Cámara Federal decida si pueden volver a intervenir.
Mientras el país discutía un resultado de fútbol, la Justicia dio un paso que podría influir en el futuro de una de las investigaciones más relevantes de los últimos meses. Y ese movimiento, para muchos, pasó casi desapercibido.





