Durante la sesión inaugural del 78° período legislativo del Concejo Deliberante, el intendente sostuvo que la ciudad enfrenta recortes de subsidios y obra pública, y acusó a los gobiernos nacional y provincial de discriminar políticamente a la capital santacruceña.
El intendente Pablo Grasso encabezó la apertura del 78° período legislativo del Concejo Deliberante de Río Gallegos, acto institucional que se realizó en el recinto legislativo de Lisandro de la Torre 556, bajo la presidencia de Daniela D’Amico. En su discurso ante los concejales Verónica Ojeda, Ayrton Ruay, Giuliana Tobares, Julio Aravena, Martín Chávez y Soledad Kamú, el jefe comunal realizó un balance de la situación económica y cuestionó las políticas del Gobierno nacional y del Ejecutivo provincial, al tiempo que defendió la gestión municipal y el proceso iniciado en 2019.
En el inicio de su exposición, el jefe comunal planteó el escenario financiero que atraviesa la ciudad y afirmó que la capital santacruceña no recibe asistencia externa. En ese marco, sostuvo que “por primera vez en la historia no recibimos ni un peso de Provincia ni Nación. Parece que la culpa de todo la tiene Río Gallegos, pero no hay salud, educación ni trabajo. Quienes creyeron en un proyecto provincial fueron engañados. Hoy somos una provincia que más empleo privado destruyó en este tiempo”, señaló.
En otro tramo de su discurso, el intendente planteó la necesidad de discutir los problemas estructurales de la provincia y del país, y llamó a construir una nueva agenda política enfocada en la realidad social. En ese sentido, expresó que “creo en una Argentina y una Santa Cruz que se anime a discutir en serio los problemas reales de la gente. Nosotros los invitamos a pasar, pero primero tenemos que escribir otra historia, ponernos al lado del que sufre. En la Secretaría de Hacienda aumentamos la complejidad”, afirmó.
El mandatario también se refirió al impacto de las decisiones económicas del Gobierno nacional en las finanzas municipales y aseguró que la ciudad no percibe fondos provenientes de la administración central. En ese marco, indicó que “el municipio de Río Gallegos no recibe un solo peso de Nación bajo ningún tipo de concepto. El abandono de la obra pública, así como la quita de subsidios, se sostuvieron”, remarcó.
Grasso aseguró que, ante este escenario, la administración local debió afrontar con recursos propios el funcionamiento de servicios y proyectos en marcha dentro de la ciudad. En ese sentido, explicó que “debimos financiar íntegramente el sistema público y la continuidad de las obras en ejecución. La decisión de Provincia fue actuar en el mismo sentido que Javier Milei: esmerilar políticamente a esta gestión”, cuestionó.
El jefe comunal también denunció lo que consideró una exclusión institucional hacia la capital provincial en distintos acuerdos y políticas públicas vinculadas a infraestructura. En esa línea, manifestó que “quitaron subsidios, abandonaron obras públicas ya convenidas y excluyeron a la ciudad de la firma de convenios”, sostuvo.
En otro tramo de su mensaje ante el cuerpo deliberativo, el intendente apuntó contra lo que definió como un proceso de hostigamiento político hacia la gestión municipal, aunque remarcó que la administración continuará con su agenda de gobierno. En ese sentido, afirmó que “vamos a ir cambiando esto. Nos discriminaron, nos dejaron solos, nos persiguieron, pero vamos para adelante. No pudieron evitar el proceso de transformación del 2019”, indicó.
Finalmente, el jefe comunal también cuestionó el manejo de recursos por parte del Gobierno provincial al referirse a la recepción de fondos nacionales. En ese contexto, señaló que “se presentaron como guardianes del equilibrio fiscal y no pueden justificar que reciban ATN todos los meses”, sostuvo. (En desarrollo)
Vía TiempoSur





