Inicio / Sociales / ¿Quién mandó a vigilar a Pedro Luxen? La denuncia que sacude al Gobierno de Santa Cruz

¿Quién mandó a vigilar a Pedro Luxen? La denuncia que sacude al Gobierno de Santa Cruz

El jefe de Gabinete provincial denunció que efectivos y vehículos de la Policía de Santa Cruz habrían realizado tareas de vigilancia frente a su domicilio durante varios días. Un efectivo habría reconocido la existencia de turnos rotativos. Luxen teme por su seguridad y la de su familia y solicitó protección de fuerzas federales.

Una denuncia presentada por el jefe de Gabinete de Santa Cruz, Pedro Hernán Luxen, abrió un fuerte interrogante dentro del propio Gobierno provincial: ¿quién ordenó la presunta vigilancia sobre uno de los principales funcionarios de la administración de Claudio Vidal?

Según información confirmada por personas del círculo íntimo del funcionario, Luxen acudió a la Justicia luego de advertir la presencia reiterada de vehículos y efectivos policiales frente a su domicilio, ubicado en la zona de chacras de Río Gallegos.

De acuerdo con lo expuesto en la presentación judicial, durante varios días distintas personas que trabajan en la propiedad habrían observado vehículos estacionados durante períodos prolongados. Entre ellos se mencionan un Peugeot 208, una Ford EcoSport marrón y una Fiat Strada gris oscuro.

El episodio que habría encendido las alarmas ocurrió el 22 de agosto, alrededor de las 17 horas, cuando la esposa de Luxen encontró un Peugeot 208 estacionado frente a la propiedad. El funcionario habría identificado el dominio y constatado que el vehículo pertenecía a la Policía de Santa Cruz.

Ante la situación, Luxen se habría acercado al conductor para preguntarle los motivos de su permanencia en el lugar. El vehículo se retiró y el funcionario decidió seguirlo hasta una estación de servicio Axion, en el barrio San Benito.

Según el relato incorporado a la denuncia, allí habría mantenido un intercambio con el conductor, quien presuntamente reconoció que pertenecía a la fuerza policial provincial y que sabía que Luxen era el jefe de Gabinete.

Lo más relevante de la declaración sería que el efectivo habría señalado que el día anterior otro policía había permanecido frente al domicilio y que serían “varios efectivos y rodados” los que cumplirían turnos rotativos.

De confirmarse estos hechos, la situación dejaría de ser la presencia aislada de un patrullero para convertirse en un operativo que habría involucrado a distintos agentes y vehículos oficiales.

Luxen también habría aportado una filmación del conductor del Peugeot y señalado la existencia de cámaras de seguridad pertenecientes a una propiedad vecina, que podrían aportar registros para determinar qué vehículos y personas estuvieron en las inmediaciones.

En su presentación, el jefe de Gabinete manifestó temor por su seguridad y la de su familia y planteó la necesidad de contar con protección. Sin embargo, solicitó que esa custodia sea realizada por fuerzas federales, debido a que los efectivos que presuntamente habrían participado de la vigilancia pertenecerían a la Policía provincial.

La denuncia genera un escenario político e institucional particularmente delicado. Luxen forma parte del Gobierno de Claudio Vidal y ocupa la Jefatura de Gabinete desde marzo de 2026. Por eso, la principal pregunta que surge es quién habría dispuesto la presencia de los policías frente a su domicilio.

¿Existía una orden judicial? ¿Se trataba de una investigación en curso? ¿Qué dependencia policial estaba a cargo? ¿Quién autorizó el uso de vehículos y personal? ¿Existen registros de GPS, planillas de servicio, comunicaciones internas o libros de guardia que permitan reconstruir el operativo?

También deberá determinarse si las autoridades del Ministerio de Seguridad estaban al tanto de estas tareas y si el gobernador Claudio Vidal tenía conocimiento de la situación.

Por el momento, se trata de una denuncia que deberá ser investigada por la Justicia. Los testimonios, las filmaciones y las cámaras de seguridad mencionadas por el funcionario podrían convertirse en elementos centrales para establecer qué ocurrió y, fundamentalmente, quién estuvo detrás de la presunta vigilancia.

La gravedad institucional del caso radica en que no se trata de una acusación formulada por un dirigente opositor contra el Gobierno, sino por uno de sus propios funcionarios de mayor jerarquía contra integrantes de la fuerza policial provincial.

Si la investigación confirma que existió un operativo organizado, con distintos efectivos y vehículos cumpliendo turnos frente al domicilio de Luxen, será necesario determinar quién impartió la orden y bajo qué fundamentos.

La pregunta que queda instalada en Santa Cruz es directa: ¿quién mandó a vigilar al jefe de Gabinete?

Dejá una respuesta