Tras conocerse los datos del INDEC de marzo, la canasta básica total para una familia tipo superó los $1,4 millones. Con un Salario Mínimo Vital y Móvil de $352.400, la brecha con la línea de pobreza es de casi el 300%, dejando incluso a los trabajadores formales en una situación de vulnerabilidad extrema.
La publicación de los indicadores de precios y condiciones de vida realizada este martes por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) arrojó un diagnóstico crítico para el poder adquisitivo de los trabajadores argentinos. El Índice de Precios al Consumidor (IPC) de marzo registró un alza del 3,4% , lo que empujó la inflación acumulada del primer trimestre al 9,4%. Este escenario de subas constantes aumentó la distancia entre los ingresos básicos y el costo de vida a niveles históricos.

El costo de vida: un salto de $1,4 millones
De acuerdo con el informe sobre valorización de canastas, una «familia tipo» (compuesta por dos adultos y dos menores) necesitó en marzo un ingreso de $1.434.464 para no caer bajo la línea de pobreza. Este valor, que representa la Canasta Básica Total (CBT), incluye no solo alimentos sino también servicios básicos, transporte, vestimenta y salud.
Por otro lado, la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca el límite de la indigencia (el mínimo necesario para no pasar hambre), se ubicó para ese mismo hogar en $658.011.
Estos números reflejan una variación interanual del 32,8% en los alimentos básicos, una presión que recae con mayor fuerza en los sectores de menores ingresos.

Análisis comparativo: el Salario Mínimo cada vez más hundido
El dato más alarmante surge al contrastar estas canastas con el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) vigente a marzo de 2026, que es de $352.400. La comparativa revela una fragmentación absoluta del sistema de ingresos en la Argentina: Un Salario Mínimo apenas alcanza para cubrir el 24,5% de la canasta familiar. Hoy, un hogar de cuatro integrantes requiere más de cuatro salarios mínimos sólo para superar el umbral de pobreza.
La brecha con la indigencia es igualmente dramática. El SMVM solo cubre el 53,5% de la comida básica para la familia tipo. Es decir, aunque un trabajador destine la totalidad de su sueldo mínimo únicamente a alimentarse, solo podría comprar la mitad de lo que su familia necesita para subsistir.

Esta estadística confirma la tendencia que marca que tener un empleo formal y percibir el salario legal mínimo no garantiza estar fuera de la pobreza, de hecho, sitúa al trabajador y su familia en una indigencia profunda.
Un trimestre de ajuste acelerado
La dinámica inflacionaria del año muestra que el incremento de los Precios Regulados (tarifas de servicios públicos, transporte y educación) fue del 12,2% en lo que va de 2026, superando ampliamente el nivel general. Esto implica que el costo fijo de vida sube por encima de la capacidad de maniobra de las familias.






