El intendente de Río Gallegos , Pablo Grasso , cuestionó el recorte de fondos nacionales y provinciales, sostuvo que las comunas absorben demandas que no les corresponden y remarcó que la población santacruceña se mantiene por el esfuerzo municipal.
El intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso, sostuvo en diálogo con La Bisagra que la situación de Santa Cruz se agravó por el recorte de recursos y por la falta de respuestas de los gobiernos nacional y provincial, en un contexto en el que, según planteó, los municipios debieron asumir obligaciones que exceden su competencia. El jefe comunal vinculó ese escenario con la caída de fondos, la paralización de obras y la mayor demanda social que debieron contener las administraciones locales.
En ese marco, Grasso repasó la jornada que compartió con intendentes de distintos puntos del país para reforzar un reclamo federal y presentar un documento ante el Ministerio de Economía. Explicó que la convocatoria buscó ampliar el respaldo al planteo municipal y visibilizar el impacto de los recortes sobre las ciudades.
En diálogo con La Bisagra, el intendente remarcó que “hoy la población de la provincia de Santa Cruz está subsistiendo gracias al esfuerzo de los municipios y los municipios no vamos a dar para más”. En la misma línea, advirtió que “va a llegar un momento en que no vamos a poder cubrir toda la demanda que tenemos en materia de abandono del gobierno nacional y provincial”.
A partir de ese diagnóstico, cuestionó que las comunas deban responder por áreas que, afirmó, corresponden a otros niveles del Estado. En ese sentido, sostuvo que el municipio afrontó subsidios al transporte público, obras de infraestructura y servicios esenciales mientras se profundizó el retiro de la Nación y de la Provincia.
Sobre ese punto, aseguró que “nosotros somos los que nos hacemos cargo de absolutamente todo lo que pasa, de lo que corresponde y de lo que no corresponde al gobierno municipal, porque abandonan la Nación y la Provincia”. También señaló que “los subsidios de transporte público nacional y provincial los pagamos solo nosotros” y agregó que las obras de infraestructura “las financiamos solamente nosotros”.
Entre los ejemplos que enumeró, Grasso mencionó la paralización de la obra de cloacas y sostuvo que la capital santacruceña estuvo cerca de alcanzar una cobertura total. Al referirse a ese proyecto, afirmó: “Íbamos a ser la única capital de provincia de la Argentina que iba a tener el 100% de cloacas. Tengo todos los caños guardados, todo el equipamiento guardado”. Luego cargó contra la administración provincial al sostener que “el propio gobierno de la provincia de Santa Cruz le pidió a Milei que nos den de baja la obra, y la resolución salió”.
El jefe comunal también hizo foco en la pérdida de financiamiento y en la caída de ingresos coparticipables. Planteó que el municipio dejó de percibir fondos vinculados al combustible y cuestionó el destino de esos recursos, además de marcar la baja de regalías petroleras y de coparticipación. Según expresó, “las regalías del petróleo han bajado y las coparticipaciones han bajado en forma estrepitosa todo este último tiempo” y definió el escenario como “una situación muy caótica que no es normal”.
En otro tramo, Grasso vinculó la crisis fiscal con un deterioro económico y social más amplio. Señaló que el comercio no logra reactivarse, que el empleo joven se retrajo y que la situación también impactó en jubilados, médicos y en el sistema sanitario. Así, atribuyó ese cuadro a las políticas del presidente Javier Milei y a su réplica en la provincia.
En ese sentido, afirmó que “no hay laburo para los pibes, cada vez hay más problemática, se abren más las importaciones y el comercio va colapsando”. Además, insistió en que “la política de Milei es la que ya fracasó en la Argentina y es la que va a seguir fracasando”, al tiempo que reclamó que se identifiquen “con nombre y apellido” los errores que, a su entender, repercuten de lleno en la vida cotidiana de la ciudad.
El intendente también advirtió sobre nuevos ajustes y sobre el efecto que tendrían en las administraciones locales. Al referirse a las últimas medidas, manifestó que “anunciaron un 20% más de ajuste en cada uno de los municipios” y cuestionó el esquema de refinanciación de deuda al afirmar que “lo que se paga por día en refinanciación de deuda es monstruoso”. Bajo esa lógica, sostuvo que el escenario “va a estar cada vez peor” y remarcó que los municipios continúan conteniendo una demanda social creciente.
Por último, Grasso planteó que la crisis excede el plano electoral y llamó a construir una alternativa política capaz de enfrentar el desfinanciamiento de las ciudades. En esa línea, sostuvo que “hay que generar otro espacio de gobierno, otra alternativa para gobernar la Argentina y resolver estos problemas en conjunto con los gobernadores y los municipios”. También reclamó mayor unidad dirigencial para defender a la población y cuestionó que se responsabilice a los municipios por problemas que, remarcó, no generan ni administran.
Vía TiempoSur






