Así lo señaló el concejal Carlos Aparicio, al referirse al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional. En este contexto, explicó que la iniciativa no incorpora políticas de crecimiento ni mejoras para las y los trabajadores y profundiza un modelo de ajuste. “No hay libertad posible cuando se avanzan reformas que recortan derechos laborales”, dijo y agregó que el proyecto “no tiene un solo artículo que beneficie al trabajador”.
La reforma laboral que el Gobierno nacional impulsa en el Congreso se presenta como una herramienta para generar empleo y reducir la informalidad. El argumento no es nuevo, según esa mirada, las leyes laborales serían un obstáculo para la creación de puestos de trabajo. Sin embargo, el contenido del proyecto y la experiencia histórica muestran que la iniciativa no ataca las causas reales del problema del empleo y sí avanza sobre derechos laborales consolidados.
El proyecto propone modificaciones en aspectos centrales del régimen laboral, como el sistema de indemnizaciones, las modalidades de contratación, la extensión del período de prueba y la organización del tiempo de trabajo. El eje está puesto en reducir costos y responsabilidades empresariales, bajo la premisa de que esa flexibilización incentivará la contratación.
Uno de los puntos más cuestionados es que el proyecto no incorpora ningún beneficio concreto para las y los trabajadores. No hay mejoras salariales, no se refuerza la estabilidad laboral ni se plantean herramientas para combatir la informalidad, “esta reforma laboral no tiene un solo artículo que beneficie a las y los trabajadores. No mejora condiciones de trabajo ni garantiza empleo registrado”, dijo Aparicio.
La iniciativa también retoma una lógica ya aplicada en otros momentos de la historia, cuyos resultados fueron ampliamente cuestionados. “Cada vez que se avanzó en flexibilizar derechos con la promesa de crear empleo, lo que creció fue la precarización”, agregó el concejal.
Además expresó que el proyecto vuelve a colocar al trabajo como variable de ajuste. “Se pretende resolver una crisis económica ajustando derechos laborales, cuando lo que hace falta es producción, inversión y empleo real”, sostuvo.
“No se puede hablar de libertad cuando una reforma deja a las y los trabajadores con menos derechos y más incertidumbre”, cerró.
Aparicio: “No se puede hablar de libertad recortando derechos laborales”





