Un informe técnico actualizado a 2025 revela que el 8,1% del territorio santacruceño, equivalente a 1,9 millones de hectáreas, es propiedad de inversores foráneos. El departamento de Magallanes, en la zona de San Julián, presenta el índice más crítico, con un 25,8% de su superficie extranjerizada.
Santa Cruz es la provincia de la Patagonia con el mayor porcentaje de tierras en manos extranjeras, según los datos más recientes del Observatorio de Tierras, dependiente del CONICET y la UBA. La investigación, actualizada a mediados de 2025, cuantifica que de las 23.483.545 hectáreas que componen el territorio provincial, 1.905.083 hectáreas (el 8,1%) son propiedad de personas o empresas de otros países. Este índice supera ampliamente el promedio regional (4,8%) y se posiciona como el más alto entre las cinco provincias patagónicas.
La distribución de esta propiedad foránea no es homogénea y muestra una concentración alarmante en ciertas zonas estratégicas. El departamento de Magallanes, que tiene como cabecera a San Julián, lidera el ranking provincial y nacional con un grado de extranjerización del 25,8%. Esto significa que 509.486 hectáreas de ese distrito están registradas a nombre de propietarios extranjeros. Le siguen en el listado provincial los departamentos de Güer Aike (con el 12,9% y 432.371 ha) y Lago Argentino (con el 10,7% y 331.748 ha).

Grandes propietarios y sectores de actividad
Entre los mayores terratenientes extranjeros con activos en la provincia se encuentran el grupo italiano Benetton, que posee extensiones significativas en Santa Cruz como parte de su patrimonio de 924.000 hectáreas en la Patagonia. También figuran la minera canadiense Gold Corp, con aproximadamente 130.000 hectáreas, y la sudafricana Anglo Ashanti, con unas 50.000 hectáreas. La presencia extranjera está vinculada históricamente a la actividad ganadera, pero en las últimas décadas se ha diversificado hacia la minería, la conservación (a través de grandes estancias convertidas en reservas privadas) y la especulación inmobiliaria.
El fenómeno tiene raíces históricas que se remontan al reparto de tierras posterior a la Campaña del Desierto. Sin embargo, el informe del Observatorio de Tierras subraya que el proceso se aceleró y complejizó en las últimas tres décadas. El análisis destaca que la ahora suspendida Ley de Tierras 26.737 de 2011 establecía un límite del 15% de tenencia extranjera por departamento, un umbral que en el caso de Magallanes es ampliamente superado. La normativa fue derogada por el DNU 70/2023, aunque su aplicación está actualmente frenada por la justicia.
La magnitud de la extranjerización en Santa Cruz reabre el debate sobre la soberanía territorial, el control de los recursos naturales y el modelo de desarrollo provincial. Los datos muestran que la concentración de la propiedad de la tierra en capitales foráneos no es un dato anecdótico, sino un rasgo estructural de la geografía y la economía santacruceña del siglo XXI.






