Desocupados de Las Heras mantienen una protesta en el acceso al yacimiento minero Cerro Negro, operado por la compañía Newmont, en reclamo de puestos laborales y del cumplimiento efectivo del esquema 90/10, que prioriza la contratación de mano de obra santacruceña.
La manifestación se desarrolla desde el martes sobre la Ruta Provincial Nº 43, a unos 65 kilómetros de Las Heras, y continúa este miércoles bajo la modalidad de vigilia. Los manifestantes aclararon que no impiden el ingreso y egreso de vehículos, trabajadores ni servicios vinculados a la actividad minera, sino que buscan visibilizar la crítica situación social que atraviesa la localidad.
Melisa, una de las voceras del grupo de desocupados autoconvocados, señaló que numerosas familias viven una situación “desesperante” producto de la falta de empleo y de la profunda crisis económica que golpea a la ciudad tras la retirada de YPF de los yacimientos convencionales de la zona.
La salida de la petrolera estatal dejó al descubierto la fragilidad económica de Las Heras, una localidad históricamente dependiente de la actividad extractiva y que, hasta el momento, no logró encontrar alternativas productivas sostenibles que permitan absorber la pérdida masiva de puestos de trabajo. Comercios cerrados, caída del consumo y creciente desocupación forman parte de un escenario cada vez más complejo para cientos de familias.
En ese contexto, los manifestantes sostienen que la Ley 90/10 no se estaría cumpliendo plenamente dentro del sector minero, limitando las posibilidades laborales para trabajadores locales. Por ello, reclamaron una mayor intervención del Estado provincial y controles más estrictos sobre las empresas que operan en Santa Cruz.
No es la primera vez que los desocupados llevan adelante medidas de fuerza. Semanas atrás, realizaron cortes alternativos sobre la Ruta 43, protesta que se extendió durante varios días hasta que la Justicia ordenó liberar el tránsito.
Mientras tanto, el conflicto social en Las Heras continúa profundizándose en medio de la falta de respuestas concretas y de un creciente malestar por la ausencia de políticas que permitan revertir la crisis económica y laboral que dejó la retirada de YPF en el norte santacruceño.





