Hasta hace unas semanas, el argumento era que Santa Cruz necesitaba endeudarse para poder salir adelante. Ahora, la historia cambió. Los mismos 600 millones de dólares que se pedían para dejar de “sobrevivir” fueron rebautizados como un “plan estratégico” de obras. Porque, al parecer, en la política santacruceña una deuda deja de ser deuda si se le cambia el nombre.
La nueva línea discursiva apareció casi de manera sincronizada. Funcionarios, concejales y voceros del oficialismo comenzaron a repetir las mismas frases, como si hubieran salido de una fotocopiadora política. De golpe, dirigentes que llevaban dos años y medio sin opinar demasiado sobre la gestión descubrieron las bondades del endeudamiento y salieron a defenderlo con entusiasmo.
El problema es que hay una pregunta incómoda que sigue sin respuesta: si esto era un plan estratégico, ¿por qué primero pidieron la deuda y después empezaron a explicar las obras? Normalmente los planes se presentan antes del financiamiento. Pero en Santa Cruz parece que primero se compra la casa y después se dibuja el plano.
Tampoco termina de cerrar la teoría de que la provincia dejará de “sobrevivir” gracias a una deuda de 600 millones de dólares. Sobre todo cuando la gestión todavía carga con miles de puestos de trabajo perdidos en el sector privado y una economía que no muestra precisamente síntomas de prosperidad.
La operación semántica es curiosa: endeudarse ya no sería endeudarse, sino “desarrollarse”. Siguiendo esa lógica, quizás las cuotas de una tarjeta de crédito tampoco sean deudas, sino un plan estratégico de consumo familiar.
Mientras tanto, desde la oposición sostienen que el oficialismo intenta vender como una epopeya de desarrollo lo que en esencia sigue siendo un compromiso millonario en dólares que terminarán pagando los santacruceños. Porque más allá de las gacetillas, los slogans y las presentaciones de PowerPoint, hay una verdad bastante obstinada: una deuda de 600 millones de dólares sigue siendo una deuda, aunque la envuelvan en papel de regalo y le pongan “desarrollo” en la etiqueta.






