La secretaria General se trasladó de urgencia a Diputados. Acorralado, Adorni dice que podría denunciar al contratista que reveló que pagó 245 mil dólares de contado.
Karina Milei se reunió de urgencia con Martín Menem este lunes, después que el contratista de Manuel Adorni declaró ante el fiscal Gerardo Pollicita que el jefe de Gabinete le pagó 245 mil dólares de contado y en negro por refacciones en la casa que se compró en el country Indio Cuá.
El jefe de Gabinete sumó así un escándalo al escándalo: intentó justificar los fondos para la compra de la casa con un esquema muy precario de préstamos de dos jubiladas que le habrían aportado -no se sabe porqué- los 110.000 dólares que declaró le costó la casa de 400 metros cuadrados. Ahora se sabe que sumó otros 245.000 dólares de contado para ampliar la vivienda y hacerse una pileta y una cascada. Ninguno de esos montos cierran con su situación patrimonial: en el momento de las operaciones ganaba unos tres millones de pesos.
Pese al nuevo escándalo, desde la Casa Rosada aseguraron a LPO que “Adorni sigue” y precisaron que “podría hacer una denuncia penal” contra el constructor Matías Tabar, quien sostuvo en Comodoro Py que el funcionario abonó esa suma sin factura.
Pero más allá de las declaraciones en off asegurando la continuidad del funcionario, la difusión del testimonio del constructor explotó como una granada de fragmentación en la Casa Rosada, donde ya no saben que hacer con Adorni. De hecho, se trasladó de urgencia a Diputados para reunirse con Martín Menem, uno de sus hombres de confianza.
Luego de hablar unos veinte minutos a solas, el riojano se fue a una entrevista y la hermana del Presidente se quedó en su despacho recibiendo a algunos diputados libertarios, que como ella y su hermano, pusieron la cara por el jefe de Gabinete el miércoles pasado cuando expuso en el recinto. Milei incluso se peleó a los gritos con diputados opositores y al retirarse de la Cámara, le gritó “chorros” a los periodistas, totalmente sacado.
“Adorni terminó con las internas en el gobierno y hay acuerdo absoluto: todos quieren que se vaya. Los Menem ya están hartos, ayer fue Martín a un programa y lo mataron. Santiago Caputo, Patricia Bullrich, Pilar Ramírez y hasta Karina lo quieren afuera, pero el que lo banca ahora es Milei”, afirmó a LPO un legislador libertario, que agregó: “nadie se anima a decirle que lo eche, todos quieren entregarlo pero nadie se lo dice a Milei”.

De hecho, durante el fin de semana volvieron a circular versiones acerca de una posible renuncia de Adorni. Los nombres de Pablo Quirno que volvió agrandado de Israel, Sandra Pettovello y el propio Menem, sonaron como posibles relevos.
Pero lo que prevalece en las filas libertarias es el desconcierto. Dos diputados libertarios identificados con Karina, intentaron relativizar la importancia del testimonio del constructor: “Es una cosa de los medios”, deslizó uno de ellos.
Pero la falta de línea es evidente. “Creo que la decisión de rajarlo es la misma desde hace dos meses y la van postergando, el problema es que mientras tanto la justicia y los medios lo están destripando lentamente”, analizó un senador oficialista y agregó: “espero que se vaya por propia voluntad y no empujado por la indagatoria”.
La preocupación de casi todos los funcionarios es que Adorni tiene una imagen negativa altísima, según el último trabajo de Zubán-Córdoba alcanza el 72% de rechazo y está hundiendo a Milei, que cayó más de 10 puntos desde que estalló el escándalo en marzo pasado.
Un ministro del gabinete lamentó que “después de la presentación de Adorni en Diputados, hubiera sido el momento adecuado para que renuncie pero no sucedió”.
Un funcionario del equipo de Toto Caputo, no ocultó su indignación por la permanencia del jefe de Gabinete en su cargo, que creen, les está agravando el problema de confianza que detectan en el mercado. “Adorni no renuncia porque no tiene a donde ir, ninguna empresa lo va a contratar y las causas se le van a complicar todavía más”, razonó resignado.

Inmune a los recelos internos, luego de su exposición en Diputados, Adorni intentó mostrar optimismo frente a los integrantes de la mesa política del gobierno. “Ya pasó, esta novela terminó, hay que dar vuelta la página y ponerse trabajar”, afirmó.
Pero en el círculo más cercano a Karina no le perdonan que sistemáticamente haya ocultado información sobre el verdadero alcance de sus trapisondas. Una y otra vez le preguntaron si podían aparecer nuevas aristas en la investigación judicial y Adorni lo negó, en una dinámica que somete a Milei a papelones semanales al enterarse por la prensa de nuevos capítulos del enriquecimiento descontrolado de su jefe de Gabinete desde que es funcionario público.






