Representantes de ATSA provincial señalan que el gobernador pone en jaque el funcionamiento del sistema sanitario. La medida se extenderá hasta el viernes e incluye una movilización a Río Gallegos en medio del debate de la Ley de Emergencia Económica.
En medio de la crisis que se profundiza por las políticas del gobernador Claudio Vidal, trabajadores nucleados en la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) de Santa Cruz iniciaron este miércoles un paro de 72 horas en reclamo de mejoras salariales.
El delegado de ATSA en El Calafate, Walter Nuñez, advirtió que la situación llegó a un punto crítico. “Ya no tenemos el sueldo para movernos, para ir al trabajo”, aseguró. Tras no recibir ninguna respuesta por parte del Ejecutivo provincial, el gremio decidió una medida que se extenderá hasta el viernes e incluye una movilización a Río Gallegos prevista para este jueves.

Desde el sindicato aclaran que la medida no responde únicamente a una cuestión salarial, sino a la imposibilidad de sostener el funcionamiento del sistema de Salud. “Nos vemos en esta obligación no solamente económica, sino de tener una prestación adecuada para la comunidad”, señaló Núñez en declaraciones para el medio Ahora Calafate.
En el ámbito local, el paro tiene un fuerte impacto en la Unidad Comunitaria de Salud Familiar Dr. José Formenti, donde se concentra gran parte del sistema de atención primaria. Según Núñez, la medida de fuerza en dicho establacimiento alcaza “un acatamiento del 80%”.
El paro también involucra a trabajadores que se desempeñan en el Hospital SAMIC, donde hay alrededor de 40 empleados que dependen de la provincia. Hace algunos días, la Mesa Federal por la Ciencia y la Tecnología emitió un duro comunicado en el que cuestiona las modificaciones en el organigrama y advierte sobre un posible “desmantelamiento” de estructuras clave.
El señalamiento apunta particularmente a la Unidad de Conocimiento Traslacional Hospitalaria Patagónica (UCTHP) y al Servicio de Diagnóstico Molecular, dos áreas que cumplen un rol central en el procesamiento de muestras clínicas y en el desarrollo de estudios complejos. La Mesa Federal señaló que, cualquier interrupción o debilitamiento de estas áreas, tendría consecuencias directas sobre pacientes, especialmente aquellos que residen en regiones alejadas de los grandes centros urbanos, donde el acceso a este tipo de tecnología es limitado.
Via El Destape






