Home / Sociales / Adorni se niega a dar explicaciones y arremete contra un periodista: “Apenas sos un periodista, no sos un juez”

Adorni se niega a dar explicaciones y arremete contra un periodista: “Apenas sos un periodista, no sos un juez”

En una conferencia de prensa montada como un acto de respaldo político en Casa Rosada, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, evitó dar explicaciones claras sobre los cuestionamientos a su patrimonio y su polémico viaje en un vuelo privado a Punta del Este. Rodeado de gran parte de su gabinete, Adorni optó por la confrontación y la descalificación ante las preguntas sobre presuntas irregularidades.

Lejos de brindar transparencia, Adorni intentó justificarse afirmando que su patrimonio fue construido antes de asumir el cargo, una declaración que no hizo más que reforzar los interrogantes sobre la opacidad de sus gastos actuales. La conferencia, que contó con la presencia de figuras como Luis “Toto” Caputo y Santiago Caputo, buscó simular un apoyo unificado, pero terminó evidenciando la estrategia oficial de blindaje ante las sospechas de corrupción.

El momento más tenso se produjo cuando el periodista Jonathan Heguier, de El Destape, lo confrontó con datos concretos. Heguier recordó que Adorni tiene una deuda pendiente de explicación por un préstamo de 42.500 dólares otorgado por su madre, una jubilada de 95 años, y cuestionó que el viaje a Punta del Este hubiera sido financiado por una empresa contratista de la TV Pública y por un viejo amigo suyo. Lejos de responder, el funcionario recurrió a la intimidación.

“Apenas sos un periodista, no sos un juez”, espetó Adorni, en una demostración de soberbia y desprecio por el control ciudadano y la libertad de prensa. Con una actitud defensiva, el jefe de Gabinete sostuvo que no tiene por qué discutir “sus decisiones de gasto” con un periodista, confundiendo alevosamente la crítica pública con una causa judicial y utilizando el cargo para evadir responsabilidades.

“Mi dinero lo gasto en lo que a mí me parece mejor”, se excusó, negándose a dar detalles sobre la financiación de un viaje que, por su investidura, exige la máxima transparencia. Su intento de desviar la atención hacia tuits del periodista o de compararse con gobiernos anteriores solo profundizó la percepción de que no tiene nada que aclarar porque, en sus propias palabras, “no tiene nada que esconder”.

Sin embargo, su negativa a responder preguntas legítimas y su despliegue de todo el aparato del Gabinete para respaldarlo envían un mensaje opuesto: el funcionario se pliega a los códigos de la vieja política a la que dice enfrentar, blindándose en lugar de dar la cara. Al final, Adorni no hizo más que confirmar las sospechas de opacidad que pesan sobre su gestión, demostrando que, para este Gobierno, la “vara alta” en transparencia parece tener una aplicación selectiva.

Dejá una respuesta