El gobernador de Santa Cruz prometió transparencia, pero su propio ministro de Trabajo cobraba tres sueldos millonarios mientras los trabajadores siguen en la lucha de poner en discusión los sueldos de hambre.
“No voy a defender lo indefendible”. Esa fue la escueta frase que esgrimió el gobernador Claudio Vidal para anunciar que echaba a su ministro de Trabajo, Juan Mata, tras destaparse un gravísimo escándalo: tres ingresos simultáneos, millonarios, durante siete meses consecutivos, mientras la provincia se desangra entre reclamos salariales, ajuste y despidos.
Los registros oficiales obtenidos por este medio son demoledores. Entre septiembre de 2025 y marzo de 2026, Juan Mata —el hombre encargado de velar por los derechos laborales de los santacruceños— percibió liquidaciones por montos que harían palidecer a cualquier trabajador de la provincia. Algunas de ellas:
· $4.381.672,89
· $3.969.041,92
· $3.802.138
· $4.230.214,92
Pero lo que convierte esto en un acto de corrupción descarada es que los pagos aparecen en simultáneo, bajo distintos CUIT y hasta vinculados con la Unión Obrera de la Construcción (UOCRA). Mata cobraba como funcionario, como particular y por intermedio gremial al mismo tiempo. Tres sueldos.
“Aprecio mucho a Juan”, dijo el gobernador
Mientras los despidos y los salarios de hambre castigan a los trabajadores santacruceños, Claudio Vidal declaró con cinismo: “Juan es una persona a la que aprecio mucho”. El gobernador acompaña la salida de su ministro corrupto con un abrazo cómplice, no con un repudio. No pidió disculpas. No anunció acciones judiciales. No prometió auditorías. Solo se sacó un estorbo de encima para seguir sonriendo ante las cámaras.
La pregunta que ya no es un rumor, sino un grito en las calles de Río Gallegos, Caleta Olivia y El Calafate es: ¿cuántos Mata más esconde el gobierno de Claudio Vidal? ¿Cuántos funcionarios siguen cobrando sueldos truchos mientras los vecinos no llegan a fin de mes?
Hasta que no se investigue a fondo el entramado de CUIT truchos, pagos paralelos y complicidades gremiales, la renuncia de Mata será solo una maniobra de Vidal para sostenerse con alambre. Porque en el fondo, el gobernador no defiende lo indefendible… pero tampoco lo persigue. Sólo lo esconde.






