La secretaria de Gobierno de Río Gallegos salió al cruce de las declaraciones del diputado nacional, quien criticó el encuentro federal de Parque Norte. Delgado le reclamó sinceridad sobre sus motivos y le recordó su propio pasado político.
La interna del peronismo santacruceño sumó un nuevo capítulo luego de que la secretaria de Gobierno de Río Gallegos, Sara Delgado, respondiera con un contundente posteo en redes sociales al diputado nacional Juan Carlos Molina. El legislador había cuestionado días atrás el encuentro realizado en Parque Norte (CABA), -dónde participó el intendente de Río Gallegos, Pablo Grasso-, tildando la convocatoria de “no federal” y acompañó su posteo con el sello del vocero presidencial Manuel Adorni, un gesto que Delgado consideró “no inocente”.
“Cuando Juanca dice que el encuentro no fue federal, se ríe y además cierra su posteo con el sello de Adorni, no es inocente. Está abriendo una conversación pública”, arrancó Delgado, quien participó del encuentro.
La funcionaria defendió la naturaleza federal del evento no por su ubicación geográfica —Parque Norte, en la Ciudad de Buenos Aires—, sino por su composición política. “Estuve ahí y puedo decir que sí: lo fue. Y lo fue porque hubo una dimensión política que en el último tiempo quedó sin voz: los intendentes. Había representantes del norte, del centro y del sur profundo”, sostuvo.
Sin embargo, Delgado fue incisiva al sugerir que la incomodidad de Molina no era la locación sino la falta de kirchnerismo explícito entre los asistentes. “Me permito dudar de que a Juanca le moleste la ubicación. Más bien, tengo la sensación de que lo que incomoda es otra cosa: que quienes estaban ahí no sean kirchneristas o no estén denunciando la proscripción y el secuestro de Cristina”, lanzó.
Acto seguido, la secretaria de Gobierno confesó una contradicción íntima: “En parte lo comparto. Para mí no hay nada sin Cristina. Te digo más: en ese encuentro había dirigentes a los que nunca votaría”. Pero aclaró: “Que el peronismo —todos los peronismos— debata por fuera de la interna bonaerense es sano. Necesario, incluso”.
Delgado también reivindicó la figura de Pablo Grasso, a quien defendió de cualquier aspiración nacionalista. “Pablo no estaba ahí por ningún liderazgo nacional. Estaba porque discute en todos lados, porque se hace cargo de construir políticamente con una generosidad que ya vimos —también con tu candidatura, Juan—”, recordó, en una clara referencia al apoyo que Grasso brindó a Molina durante las elecciones de 2025.
Gaslighting e internas: el contrapunto
La funcionaria reconoció haber escuchado a Molina explicar su posteo, donde el diputado dijo no entender por qué su opinión generó “el efecto de una bomba nuclear” y afirmó tener todo el derecho a opinar. Delgado coincidió en el derecho, pero no en la minimización de la respuesta. “Lo que no comparto es que no se acepte la respuesta o que se minimice la reacción. Porque ahí ya no es debate: suena a gaslighting”, acusó.
En otro tramo, Delgado le recordó a Molina su propio reclamo a favor de las internas abiertas para definir candidaturas. “En 2025 no las hubo. La pregunta es simple: ¿vos querías ir a internas?”, interrogó, dejando en el aire una presunta contradicción entre el discurso principista y la práctica concreta.
“Sé que formo parte de una fuerza política viva, con un pasado que arde, un presente que incomoda y un futuro que todavía se está escribiendo. Pero para llegar a un futuro deseable, hay que laburar en serio frente al descontento de los de afuera”, reflexionó Delgado, para cerrar con una frase de fuerte carga política: “Vos sabés, Juan: los melones se acomodan en el carro”.
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