Home / Sociales / El secreto de Aravena: la ‘reconversión’ es el nuevo nombre de la paciencia eterna

El secreto de Aravena: la ‘reconversión’ es el nuevo nombre de la paciencia eterna

El secretario de Trabajo de Santa Cruz, Javier Aravena, confesó que los salarios del sector público están “depreciados” y que es “muy difícil llegar a fin de mes”, pero lejos de asumir responsabilidades, culpó al contexto nacional y minimizó los reclamos gremiales. Mientras los trabajadores pierden poder adquisitivo, el gobierno de Claudio Vidal mantiene las paritarias congeladas y califica las protestas de “folclore argentino”.

En una entrevista realizada en Radio Vanguardia de Caleta Olivia, el secretario de Estado de Trabajo de Santa Cruz, Javier Aravena, soltó una declaración que muchos trabajadores estatales viven a diario: “el salario del sector público está depreciado” y “es muy difícil llegar a fin de mes”. Sin embargo, lejos de anunciar esquemas de trabajo mancomunado entre entes sindicales y el Gobierno, el funcionario se refugió en excusas macroeconómicas y minimizó el conflicto social que crece en la provincia.

“Nadie dijo que iba a ser fácil”, dijo Aravena, en una frase hecha a medida, que cansa a los empleados públicos que vieron cómo su poder adquisitivo se desplomó bajo la gestión del gobernador Claudio Vidal. En lugar de reconocer la responsabilidad del gobierno provincial en la falta de actualización salarial, el secretario prefirió echarle la culpa al “contexto nacional”, un recurso ya gastado que el oficialismo utiliza para esconder su propia incapacidad.

Aravena aseguró que existe “diálogo permanente” con los gremios, pero los hechos demuestran que la agenda de café y medialunas no termina de generar las condiciones para resolver estas problemáticas. Mientras el funcionario habla de “reuniones establecidas para abril y mayo”, los docentes nucleados en ADOSAC llevan semanas de paro con reclamos concretos que el gobierno de Vidal ignora de manera sistemática.

Además, el propio gremio docente denunció que el propio gobierno provincial suspendió las reuniones de la subcomisión laboral cuando comenzaron las medidas de fuerza. Aravena, lejos de desmentirlo, calificó las protestas como parte del “folclore argentino” y acusó a los gremios de “sobredimensionar” los conflictos. Una muestra más de la soberbia de un funcionario que mira desde su escritorio mientras los trabajadores pierden más del 35% de su salario frente a la inflación.

Paritarias atadas al “financiamiento”: la excusa favorita de Vidal

Uno de los puntos más graves de la entrevista fue cuando Aravena dejó en claro que las paritarias no dependen de las necesidades de los trabajadores, sino de las “posibilidades reales de la provincia” y de “las herramientas financieras”. En otras palabras: el gobierno de Claudio Vidal no prioriza el salario de los estatales, sino que los ajusta según su propia administración discrecional del presupuesto.

Mientras el gobernador Vidal prefiere destinar recursos a otros rubros (como la pauta en medios, por ejemplo), los docentes, los judiciales, los trabajadores de ATE y los viales se ven obligados a hacer paros de 72 horas para que el gobierno los escuche. Y la respuesta de Aravena es minimizarlos: “El diálogo no se corta. También se construye desde el disenso”. Una forma elegante de decir que no piensan ceder ante los reclamos.

Plan 70/30: ¿empleo provincial o clientelismo político?

Otro de los puntos que destacó Aravena fue el esquema de contratación 70/30 o 90/10, que supuestamente obliga a las empresas mineras, petroleras y pesqueras a contratar mano de obra santacruceña. Sin embargo, la experiencia de los trabajadores muestra que esta normativa muchas veces se aplica de manera discrecional, beneficiando a afines al gobierno de Vidal en lugar de garantizar empleo genuino.

El funcionario habla de “ordenamiento laboral” y “reconversión económica”, pero mientras tanto, los empleados públicos sufren salarios atrasados, viáticos impagos y un gobierno que no da el brazo a torcer en materia de ajuste para los trabajadores.

Reconversión económica: un eslogan vacío frente a la urgencia de un cruel presente

Aravena planteó que Santa Cruz necesita “menor dependencia del empleo público” y “fortalecer el sector privado”. Un discurso que suena bien si no proviniera del mismo gobierno que echó a YPF y malogró 10.000 fuentes de trabajo, pero al margen de ese detalle, que en la práctica choca con una realidad: el gobierno de Vidal no está generando las condiciones para esa reconversión.

La frase final de Aravena rompe aquellos débiles esquemas de la proyección Vidalera: “La reconversión económica llevará tiempo, incluso más de un período de gobierno”.

Desde la redacción se entendió algo similar : “No vamos a resolver nada importante ahora, pero tampoco queremos que nos castiguen por eso. Preferimos instalar la idea de que el sufrimiento es inevitable y que ustedes, trabajadores, se acostumbren a esperar. Si el próximo gobierno no puede arreglarlo, mejor para nosotros. Y si nosotros seguimos, ya tenemos la excusa lista para no hacer lo que duele.”

Similar a una renuncia anticipada disfrazada de realismo. Y es grave, porque un funcionario público no debería naturalizar que su gestión no alcanza para resolver los problemas. Eso es admitir que no están gobernando, sino administrando una decadencia propiamente inducida.

Dejá una respuesta