La secretaria de Planificación y Obras Públicas, María Grasso, sostuvo que la decisión política del intendente es clara: finalizar todas las obras iniciadas pese al retiro de financiamiento nacional y provincial.
“En esta segunda gestión nos cerraron todas las puertas desde Nación y Provincia. Todas aquellas obras que habían sido financiadas había que terminarlas. El intendente remarcó que nada se resigna y que no hay que dejar nada inconcluso”, señaló.
La funcionaria explicó que el Municipio debió resignificar proyectos y sostenerlos con fondos propios, como ocurrió con la obra de la Laguna Ortiz y con el plan de viviendas.
También cuestionó la exclusión de Río Gallegos de programas clave: “Nos dejaron afuera de obras sumamente importantes, como ser la primera ciudad capital del país que iba a tener el 100% de los barrios con cloacas”.
Finalmente, adelantó que “se vienen más entregas de viviendas, porque entendemos que es una política pública fundamental”.






