La desesperación y el abandono por parte del gobierno de Claudio Vidal llevaron a Susana Bazán, una docente jubilada de la provincia de Santa Cruz, a tomar una medida extrema para ser escuchada. En un acto de profunda angustia, la mujer se encadenó en las puertas del Tribunal Superior de Justicia, exigiendo una respuesta del Estado ante la grave situación de salud que atraviesa su hijo, quien padece una enfermedad para la que, hasta el momento, no encuentran cura.
Lejos de brindar soluciones, la gestión del gobernador Vidal ha demostrado, una vez más, su indiferencia y falta de empatía con los ciudadanos más vulnerables. El año pasado, Susana ya había instalado una carpa en la Caja de Servicios Sociales en busca de respuestas, pero sus reclamos fueron ignorados por las autoridades. En aquella oportunidad, también había apelado directamente al Gobernador Claudio Vidal, pero el silencio y la omisión fueron la única respuesta de un gobierno que parece estar de espaldas al pueblo.
Esta nueva protesta no es solo el grito de auxilio de una madre, sino el reflejo de un sistema de salud colapsado y de una gestión provincial que abandona a su suerte a quienes más lo necesitan. Mientras Vidal se muestra en actos protocolares, los santacruceños como Susana siguen esperando respuestas que nunca llegan.







